El Mensaje de las Estrellas
LA EVOLUCIÓN INDICADA EN EL ZODÍACO




Es una cosa cierta e indiscutible para los místicos el que la carrera evolutiva de la humanidad está unida indisolublemente a las jerarquías divinas que rigen los planetas y los signos del Zodíaco y que el pasaje del Sol y de los planetas a través de los doce signos del Zodíaco marca el progreso del hombre en el tiempo y en el espacio. Por lo tanto, no es de extrañar que en el curso de sus investigaciones respecto al desenvolvimiento espiritual de la humanidad los autores hayan visto también mucho de lo que se relaciona con el Zodíaco, el cual es la frontera o límite de nuestra esfera evolucionaría en la actualidad. Todo esto se ha percibido en la Memoria de la Naturaleza que arroja mucha luz sobre los pasajes obscuros de la Biblia y las señales que se han hecho de vez en cuando y en puntos diferentes, pero el medio de coleccionar y distinguir estos escritos disociados y unirlos en un todo completo ha constituido un gran problema durante mucho tiempo. Aun hoy los autores saben y sienten que lo que están escribiendo en este libro es solamente un débil intento de dar a conocer a los estudiantes ese gran conjunto de hechos que han venido a su conocimiento como consecuencia de sus investigaciones de la Memoria de la Naturaleza. Sienten, sin embargo, que esto les habrá de dar una nueva y más profunda significación de los símbolos antiguos y que por medio de su participación de lo que ellos han encontrado, les pondrá en línea y en disposición de recibir más luz.

Acerca de la futura evolución de los planetas el Concepto Rosacruz del Cosmos nos dice en la página 221 que "Cuando los seres de un planeta han evolucionado en grado suficiente, el planeta se convierta en un Sol, el centro fijo de un sistema solar. Cuando los seres en cuestión han desarrollado un grado mayor aún y consecuentemente han alcanzado su máximo de brillantez, este Sol se expande en un Zodíaco y se convierte, por así decirlo, en la matriz de un nuevo sistema solar. De este modo las grandes huestes de seres divinos que hasta aquel entonces estuvieron confinados en aquel Sol, ganan libertad de acción sobre un gran numero de estrellas, y esto será el sistema que se desarrollará dentro de su esfera de influencia. Los planetas o portadores de hombres dentro del Zodíaco están constantemente influidos por tales fuerzas, pero en diferentes sentidos, con arreglo al estado que hayan alcanzado en la evolución. Nuestro Sol no se pudo convertir en un sol hasta que hubo expelido asimismo todos los seres que no estaban lo suficientemente desarrollados para resistir el elevado grado de vibración y la gran luminosidad de los seres que estaban capacitados para aquella evolución. Todos los seres que ahora están sobre todos los demás planetas de su sistema solar habrían sido consumidos de haber permanecido en el Sol. Este visible Sol, sin embargo, aunque es un lugar de evolución de seres bastamente desarrollados sobre el hombre, no es de ningún modo el Padre de los otros planetas como la ciencia supone. Por el contrario, es una emanación del Sol central, el cual es el manantial invisible de todo lo que es en nuestro sistema solar. Nuestro visible Sol es sólo el espejo en el cual se reflejan los rayos de energía del Sol espiritual y el Sol real es tan visible como lo es el hombre real.''

Con esta enseñanza se nos evidenciará que las grandes jerarquías espirituales que están guiando nuestra evolución han tenido su entrenamiento para este camino en esquemas anteriores de manifestación, así que lo que ellos están haciendo ahora, nosotros lo haremos algún día para los otros.

Hoy ya los más adelantados de nuestra raza están recorriendo el sendero de la iniciación y han avanzado, por lo tanto, a estados mucho más elevados de la condición general de nuestra humanidad presente. Se dice que aquellos que han pasado por la Escuela de los Misterios Menores de Mercurio y se han graduado en la Escuela de los Misterios Mayores, están preparando ahora la evolución humana para el Periodo de Júpiter. Han penetrado en el planeta Júpiter valiéndose de una de las lunas, la cual les ha servido como de escalón. Otros hay que, desgraciadamente, han seguido senderos diametralmente opuestos.

Leemos en el Concepto Rosacruz del Cosmos que también los habitantes de la Tierra fueron a un mismo tiempo expelidos del Sol, debido a su incapacidad de mantenerse en un estado adecuado para resistir las vibraciones de aquellos seres, perjudicándose ellos mismos y perjudicando a los demás. Así también se hizo necesario en la época de Lemuria expeler un número de atrasados desde la Tierra misma. Así fue como la Luna fue arrojada en el espacio para girar como un satélite circular de nuestro planeta. Aquellos desgraciados están degenerando gradualmente y llegará un día en el que todos tendrán que ir al planeta Saturno que representa la puerta para el Caos. De aquí serán expelidos en el espacio interplanetario para aguardar una época en la que, en un nuevo sistema, encontrarán una condición favorable para su evolución ulterior.

LA PUERTA DE LA VIDA Y DE LA MUERTE

Así, pues, el Zodíaco y los planetas son como un libro en el cual nosotros podemos leer la historia de la Humanidad durante los estados pasados y también nos da una clave para el futuro que está por delante de nosotros. En el Zodíaco famoso del templo de Dendera, Cáncer no está representado como lo hacemos en los días modernos. Allí es como un escarabajo. Este escarabajo fue el emblema del alma para ellos y Cáncer ha sido siempre conocido en tiempos antiguos, así como entre los místicos modernos, como la esfera del alma, la puerta de la Vida en el Zodíaco, desde donde los espíritus que vienen a renacer entran en nuestra condición sublunar. Está, por lo tanto, gobernado muy apropiadamente por la Luna, la cual es el planeta de la fecundación, y es notable que veamos a Capricornio, que es su opuesto, estar regido por Saturno, el planeta de la muerte y del caos, el cual está místicamente dibujado como "el recolector con su guadaña y su reloj de arena en la mano.

Estos dos signos opuestos son, por lo tanto, los puntos sobre los que gira la carrera del alma. Cáncer y Capricornio, respectivamente, marcan el ascenso más elevado del Sol en el hemisferio del Norte y su inferior descenso en el hemisferio del Sur. Observamos que durante el verano, cuando el Sol está en la esfera de Cáncer y signos aliados, la fecundación y el crecimiento están a la orden del día. Pero cuando el Sol está en el Sur, en Capricornio, tenemos el invierno, época en que la naturaleza está muerta. Los frutos del verano se consumen entonces y se asimilan por nosotros. Como la danza circular del Sol entre los doce signos determina las estaciones del año cuando lo vemos "directo" produciendo la germinación de miríadas de semillas entenadas en la tierra, así como el apareamiento de la fauna, que entonces hace al mundo mucho más alegre con las vistas y sonidos de la vida en manifestación, y en la otra ocasión deja al mundo mudo, confuso y abatido con la tristeza del invierno bajo el dominio de Saturno, así también por el movimiento más lento y hacia atrás conocido como la presesión de tos equinoccios, es lo que hace que se produzca el gran cambio que se conoce como Evolución. En efecto, esta medida de presesión del Sol marca el nacimiento y la muerte de las razas, de las naciones y de sus religiones, pues el Zodíaco y sus signos son la representación simbólica de nuestro pasado, presente y futuro desarrollo.

CAPRICORNIO 

Capricornio, la Cabra, no es una cabra del modo según nosotros conocemos ese animal, sino que es parte pescado y parte cabra. Es de regencia saturnina y el hecho de que reciba al Sol en la alborada de cada Año Nuevo, justamente por analogía se asocia con el principio de las épocas precesionales.

Representa el estado de la evolución que cubre la transición desde el pescado por medio de los anfibios a la forma de los mamíferos. La beligerancia de la cabra es bien conocida y, por lo tanto, es un signo apropiado de la lucha por la existencia, en la cual el débil perece a menos que sea capaz de ser más veloz que sus enemigos. Esta fase del asunto está alguna vez expresada en el símbolo, al que se dibuja a veces como parte pez y como parte antílope. Jacob, en el capítulo 49 del Génesis, arroja bendiciones sobre sus hijos que están simbolizados en los doce signos. Allí habla de Naftalí como un "ciervo" que se ha perdido; esto es un símbolo muy apropiado de Capricornio porque cuando El Sol se halla en él en todos los solsticios invernales, empieza a correr una carrera a través del círculo de los doce signos, la que debe ser completada en una época determinada: un año.

SAGITARIO 

Cuando el Sol deja a Capricornio, por presesión, entra en el signo Sagitario y éste está dibujado entre los símbolos del Zodíaco como un centauro, parte caballo y parte hombre. De este modo indica muy apropiadamente el hecho de que nosotros hemos progresado por medio del estado animal al estado humano. El Centauro está en el acto de disparar su arco, mostrando que hay algo por lo cual el espíritu humano en su peregrinaje a través de la materia, busca, que aspira a algo que permanece más allá de su alcance, como un ideal elevadísimo, pues el arco apunta hacia las estrellas.

ESCORPIO 

El próximo paso en el desarrollo humano no será tanto a lo largo de líneas físicas como en cuanto a líneas mentales. Su naturaleza está indicada por el pasaje del Sol a través del signo Escorpio, que pictóricamente está representado como una serpiente o escorpión, "emblema de la astucia y de la sutileza". Es sencillísimo ver por este símbolo que la primera facultad de la mente desenvuelta por la humanidad infantil fue la astucia y vemos aún que esto es un rasgo característico entre las razas inferiores, las clases inferiores y las naturalezas inferiores, aun en nuestra humanidad actual.

LIBRA 

Pero cuando el Sol entra en el signo de Libra (la Balanza) por presesión, el equilibrio de la razón nos da un nuevo empuje en el sendero de la evolución. Bajo el cuidado de los directores divinos, el hombre había llegado a un punto en aquel día en el que, debido a esta nueva facultad, la razón, pudo hacérsele completamente responsable ante las leyes de la naturaleza, y de este modo, cosechar lo que sembrara, es decir, para que pudiera aprender la lección de la vida por experiencia propia; el ser capaz de razonar la relación entre la causa y el efecto, y con el tiempo aprender a gobernarse a sí mismo de modo que pueda seguir progresando en el sendero.

VIRGO 

Así, pues, bajo la guía de las jerarquías espirituales enfocada a través de los signos dc Capricornio, Sagitario, Escorpio y Libra, fueron adquiridos nuestros atributos físicos, morales y mentales, y de esta manera se nos equipó para comenzar el lado espiritual de nuestra evolución. El germen de este progreso está oculto en la Virgen Celestial, el signo Virgo, el cual es el vehículo de la Concepción Inmaculada, la madre celestial de Cristo, no del Cristo solamente sino de muchos. Este es uno de los signos más sublimes del Zodíaco, y uno de los más místicos y tan repleto de significado oculto, que su sentido completo no puede ser comprendido a satisfacción, salvo por una luz interna de iluminación espiritual.

Anualmente, en el solsticio de invierno, la Madona Inmaculada está ascendiendo a la medianoche cuando el Sol recién nacido comienza a elevarse para traer las condiciones necesarias para el crecimiento de grano y de la uva, pan salvar a la Humanidad del hambre y del frío que seguirían inevitablemente si el Sol permaneciera siempre en la declinación del Sur. El Sol es, por lo tanto, un símbolo apropiadísimo del Salvador, nacido para alimentar a su rebaño con el pan espiritual de la vida. Pero al igual que nosotros debemos tener ojos apropiados para ver la luz del Sol, así también Cristo debe nacer dentro de nosotros, antes de que podamos percibir la luz espiritual. Como Angelus Silesius dice:

"Aun si Cristo en Belén mil veces hubiera nacido, Y no dentro de tu pecho, tu alma se habrá perdido. En vano será que tu mirada a la Cruz del Gólgota levantes, Mientras en ti mismo primeramente no la implantes."

Por lo tanto, por el paso precesional del Sol a través del signo Virgo, el impulso germinal fue dado por el nacimiento de Cristo dentro del hombre. El matrimonio místico del ser inferior con el ser superior, la concepción inmaculada, y la maternidad divina que se nutre en su fondo, invisible para el mundo burlón, "el Cristo recién nacido", son realmente experiencias de un número creciente de personas. Y si no fuera por este prototipo celestial, fructificado por la presesión solar, esto sería una imposibilidad; así como tampoco este ideal se hubiera realizado en tan completa totalidad durante las épocas pasadas como hoy en día. La razón de todo esto se apreciará claramente cuando tratemos de la relación que tienen entre sí los opuestos signos del Zodiaco.

LEO 

Hay en perspectiva un gran factor para este hijo de la Virgen Celestial. Escuchemos la bellísima profecía de Isaías: "Pues ha nacido entre nosotros un Niño, a nosotros se nos ha dado un hijo, y el gobierno se asentará en sus hombros y su nombre será el de Maravilloso, Consejero, el Dios Todopoderoso, el Padre Eterno, el Príncipe de la Paz. Y del desarrollo de su gobierno y de la paz no habrá fin."

La Humanidad ú elevará a una superior altura espiritual y todo está simbolizado por el paso precesional del Sol a través del signo dc Leo, pictóricamente representado por el rey de las bestias: el león. Esta es una alusión muy digna hacia el rey de la Creación, que entonces incorporará eternamente las grandes 'virtudes del hombre dueño de sí: Fortaleza, Sabiduría y Belleza.

Es maravilloso seguir las diferentes fases de las religiones dadas a la gran raza ariosemítica desde el tiempo en que fue llamada a la acción, en la última tercera parte de la Época Atlántica, hasta el final de la Edad Acuaria, cuando una nueva raza habrá nacido definitivamente. Este aspecto del Zodíaco formará el asunto de las siguientes páginas. Ello arrojará nueva luz sobre muchos de los pasajes más obscuros de la Biblia, como únicamente un estudio de esta Ciencia Cósmica puede darnos.

Cuando consideramos al Zodíaco en su aspecto religioso así como en su evolución, por medio de los seis pares de signos opuestos, en los cuales pueden ser divididos los doce signos, también empezamos con Cáncer y Capricornio, por la razón dada en el artículo anterior; es decir, que éstos son los puntos solsticiales en los que el Sol alcanza su declinación máxima y mínima.

Considerado de este modo veremos que hay dos juegos de tres pares de signos. El primero empezando en Cáncer y Capricornio, Géminis y Sagitario, Tauro y Escorpio. En estos pares de signos nosotros podemos leer la historia de la evolución y religión humanas, en la primera, la media, y la tercera parte de la Época Atlántica.

En los otros tres pares de signos. Aries y Libra, Piscis y Virgo, y Acuario y Leo, encontramos la clave del desarrollo del hombre durante la Época Aria. Esto es también divisible en tres períodos distintos: la Edad Aria, de Moisés a Cristo que corre de Aries a Libra; la Edad de Piscis que toma lugar en los 2.000 años últimos bajo el Catolicismo representado por Piscis y Virgo, y los 2.000 que están delante de nosotros llamada la Edad Acuaria en la que los signos Acuario y Leo serán eliminados por la presesión solar, por la elevación del hijo del hombre (Acuario), por el Cristo interno, el León de Judá (Leo) al estado de superhombre.

No debe suponerse, sin embargo, que la Época Atlántica solamente duró mientras el Sol por presesión recorrió Cáncer, Géminis y Tauro (un período de 6.000 y pico de años aproximadamente); lejos de eso; si no que como hay espirales dentro de espirales y la recapitulación se produce también con las especies y las razas, así nosotros podemos conocer cuál es el contorno general observando el pasaje del Sol por medio de estos signos y, por lo tanto, tomando su importancia y simbolismo en consideración. También puede decirse que a medida que avanzamos las espirales se hacen más pequeñas y el tiempo en el cual se hace un desarrollo dado se torna más corto debido a la eficacia alcanzada en épocas anteriores, y, por lo tanto, es probable en extremo que nuestro estado actual sea la última vuelta; que la Edad Acuaria sea la escuela preparatoria para el día final, en la que nos prepararemos para la nueva edad, la Época Sexta, la cual empezará cuando el Sol por presesión entre en Capricornio.

Esto, por consiguiente, significa que el Segundo Advenimiento debe producirse antes de tal época, y aunque nos parece que son muchos signos los que nos indican tal camino, es todavía una mera suposición y no tenemos ninguna seguridad de todo ello. Millones y millones de personas han sido descarriadas durante todas las edades de que nosotros tenemos noticias, por pensar que Cristo estaría con nosotros muy pronto; pero es mucho menor que nosotros estemos deseando que venga, en vez de decir con algunos que esto nunca ocurrirá. En este caso el gran día nos encontraría faltos de preparación y nos veríamos a nosotros mismos entre los atrasados que estarán inadaptados para asistir a la función nupcial del Yo superior con el inferior, debido a nuestra falta de "cuerpo del alma", el "manto nupcial ", necesario para envolvemos en él.

PRIMERA PARTE DE LA ÉPOCA ATLANTE
CÁNCER - CAPRICORNIO 

El paso del Sol por presesión a través de la esfera de Cáncer con su signo opuesto. Capricornio, designa la primera parte del Período Atlántico o Época Atlante, el cual fue casi en su mayoría acuoso, puesto que la totalidad de la Tierra estaba cubierta por una niebla densa, abrumadora. Los nibelungos o "hijos de la niebla" vivían entonces en las cuencas de la Tierra. Cáncer no estaba representado por el mismo símbolo que lo está ahora. En los tiempos antiguos estaba dibujado como un escarabajo y esto era el símbolo del alma para ellos, pues entonces la humanidad era mucho más alma que cuerpo.

El signo Cáncer es acuoso en su naturaleza y la parte de pescado de Capricornio, su opuesto, también contribuye a simbolizar este estado de la vida bajo el agua, cuando el Sol fue a través del signo de Cáncer por presesión. La Luna, el planeta de la fecundación, nos indica místicamente este período de la germinación, cuando la humanidad empezó primeramente a ejercer la función creadora, dictada por los deseos inculcados por los espíritus de Lucifer. De este modo la humanidad abrió la puerta de la vida física por consecuencia de Cáncer, descarriándose por la esfera terrestre; pero opuesto a esto estaba Saturno, el regente de Capricornio, dispuesto a degollarlos con su guadaña y llevarlos otra vez a través de la puerta de la muerte a los planos espirituales, en los cuales ellos están como en su casa.

Capricornio fue el signo opuesto de Cáncer e inspira el ideal que al igual que la cabra salta las montañas, así el hombre debió abandonar las profundidades de los atlantes y elevarse de la niebla.

PARTE MEDIA DE LA ÉPOCA ATLANTE
GÉMINIS - SAGITARIO 

Nuestra condición durante la parte media de la Época Atlántica está ilustrada por el paso del Sol a través del signo Géminis, los Gemelos, el cual representa muy apropiadamente la humanidad infantil. Durante esta época la división de alma a alma por el velo de la carne, que nosotros llamamos el cuerpo, se hizo más significativa, pues la atmósfera se habla ya aclarado un tanto y las facultades del espíritu se habrán hecho más patentes en el instrumento físico. Con esta ilusión del ser personal, vino inmediatamente la idea de lo "mío'' y de lo "tuyo". Nuestros intereses individuales comenzaron a chocar con los intereses de los otros, y aquella tragedia que se nos dice fue desarrollada entre Caín y Abel se hizo posible. No sólo el derramamiento de sangre se confinó a los seres humanos, pues leemos en la Biblia que "Nemrod era un poderoso cazador''. Este ideal salvaje está expresado en el Centauro Celestial, Sagitario, con su arco y su flecha.

Pero estos dos pares opuestos, Cáncer y Capricornio y Géminis y Sagitario, pueden ser considerados como reliquias prehistóricas de un desarrollo conseguido en años siderales de un lejano pasado, aunque no menos importante por esa razón. Nuestro propio tiempo, con el desenvolvimiento prescrito por ellos, se representa simbólicamente en los dos pares de signos dentro de la cruz fija, el Toro, el León, la Serpiente y el Hombre.Por esa razón los dos pares de opuestos que comprenden los signos fijos de Tauro-Escorpio y Leo-Acuario, están mencionados en la Biblia y nosotros veremos que nuestros sistemas modernos de religión están repletos de alusiones a los tres pares de opuestos, Acuario-Leo, y los dos pares de signos adyacentes, Aries-Libra y Piscis-Virgo. Estos tres pares de opuestos son, como ya se ha dicho, emblema del desarrollo de la Época Aria. En la primera parte de esta Época, el Sol por presesión fue a través del signo Aries; en la parte media se encuentra al Sol en Piscis, por presesión, y durante la última parte el Sol irá a través del signo Acuario. Entonces el punto solsticial de Capricornio será la inauguración de un nuevo ciclo o edad.

La preparación espiritual para este desarrollo comenzó 13.000 años antes de Cristo cuando el Sol por presesión estaba en el signo Libra, la Balanza, la última vez. Diferentes fases de esta germinal fecundación de la gente que entonces vivía, fueron transportadas durante el viaje precesional del Sol por Virgo y Leo, y culminó en Cáncer sobre el año 8.000 antes de Cristo, cuando el último remanente de los atlantes fue destruido por el agua, substancialmente como fue relatado a Platón por los sacerdotes egipcios. Veremos pronto cómo las ideas germinales dadas a la Humanidad en aquellos lejanos tiempos han crecido y florecido en hechos sobre el humano desarrollo y en modelos espirituales de la mayor importancia.


TAURO - ESCORPIO 

En la última parte de los atlantes el egoísmo se desarrolló en un grado mucho más avanzado que antes; la vista espiritual había sido perdida por la mayoría de las gentes que entonces vivían enteramente en el plano material y se satisfacían especialmente en sus pasiones materiales.

El Toro fue adorado muy apropiadamente por ellos, siendo un emblema de la fortaleza necesaria para conquistar el mundo material. Fue, debido a su prodigiosa fortaleza, una ayuda inapreciable en todas sus luchas y trabajos. El proverbio acerca de las "ollas de carne de Egipto", ha permanecido como una ilustración hasta el día actual para indicarnos el modo tan extraordinario con que el animal suministra nuestra necesidad física de alimentación; y la leche de la hembra fue también un artículo de consumo en la dieta humana. La posesión de mucho ganado fue, por lo tanto, ardientemente deseada por las antiguas naciones, y la adoración del Toro se inició bajo la presesión celestial de Tauro durante los grandes años siderales y se vino continuando hasta los tiempos comparativamente modernos, cuando el Sol por presesión recorría el signo del Toro celestial la última vez.

En tal momento, cuando el Sol entró en el signo del Cordero, Aries, las religiones arias se inauguraron. La religión dcl Cordero debe permanecer durante el gran año sideral próximo mientras que el Sol por presesión pasará alrededor de los doce signos del Zodíaco, así como la religión del Toro tuvo su apogeo durante el año celestial, anterior, desde el momento en, que el Sol entró en Tauro hasta que dejó el mismo signo en su paso próximo.

Las nuevas religiones, sin embargo, no son reveladas en su totalidad al principio, se manifiestan al mundo y sufren un periodo de gestación antes de que la religión propiamente dicha consiga sus fines materiales de existencia, y de igual modo, una religión antigua para ser abrogada sobrevive mucho tiempo después de que la religión que la suceda se haya convertido en un principio oficial para la elevación de la Humanidad.

Los semitas originales elegidos para inaugurar la adoración dcl Cordero, Aries, durante la Época Aria, se tomaron de "Egipto", el hogar del Toro, "Tauro". Sin embargo, no debe confundirse con nuestro moderno Egipto.

La historia del Faraón que se esforzó en oponerse a la emigración y que se ahogó, hace referencia a los atlantes que fueron sumergidos miles de años antes de la época en que Moisés huyó con los israelitas y cruzó el mar Rojo.

Los hechos subyacentes en la historia nos dicen de una multitud de gentes que dejó la tierra en la que el Toro, Tauro, era adorado (la Atlántida o Egipto), cuyos habitantes fueron sumergidos para que buscaran la "tierra prometida" más allá dcl agua que se había tragado a "una nación pagana".

Allí, en aquella tierra, se dedicaron a la adoración del "Cordero", Aries, el cual había sido degollado en Egipto (Atlántida), y por su sangre este pueblo quedó preservado de la muerte, y así fue como se "degollé" al "Cordero" desde la fundación del mundo presente, que nosotros llamamos Época Aria. La salvación de Noé nos presenta otra fase del mismo suceso relatando que las nieblas que envolvían a los atlantes se condensaron en lluvia que cubrió por medio del Diluvio las cuencas de la Tierra dejando una atmósfera clara en la cual el Arco Iris se vio por vez primera en la inauguración de la Nueva Edad, la E-poca Aria, en la que una nueva Alianza tuvo lugar por los precursores del sistema político que entonces se manifestó.

La Atlántida fue la casa del Toro, Tauro, y cuando el Sol por presesión estaba abandonando este signo la última vez, la religión del Cordero, Aries, fue definitivamente dada a los hombres. De aquí que la adoración del Toro fue anulada y cuando uno cualquiera de los precursores de la raza traída de la dispensación de los atlantes por la sangre del Cordero, Aries, añoraba su paso y adoraba al "Becerro", Tauro, éste actuaba en contra de la ley del progreso y te le llamó, por consecuencia, idólatra, seguido de una abominación de las jerarquías divinas cuya tarea fue la de guiar a la humanidad durante las edades que precedieron al advenimiento de Cristo. Debido a las transformaciones y trastornos repetidos, muchos se "perdieron" y ellos son los judíos del día que aun hoy contienen todos sus trazos atlantes. (Véase el Concepto Rosacruz del Cosmos)

Aparte de la clave que nos pueda proporcionar la astrología, la Biblia puede considerarse ciertamente como un libro sagrado, pero con esta clave el asunto es muy distinto. En el Viejo Testamento se hace referencia a dos clases de animales: toros, que eran de Tauro, y ovejas y cabras que eran- de Aries. Estos sólo fueron usados en los sacrificios. (El de las tórtolas y palomas fue consentido como una concesión que se hacia a la pobreza.) Todos los caracteres principales de la antigua dispensación fueron "pastores" (arianos) y Cristo también se anuncié a sí mismo como el gran Pastor.

En el Nuevo Testamento nos encontramos con otro animal el pez, que alcanzó gran preeminencia, y los apóstoles fueron llamados "pescadores de hombres", pues entonces el Sol por presesión estaba cercano a la cúspide de Piscis (los peces) y Cristo habló de una época en la que el Hijo del Hombre (Acuario) vendrá. Así, pues, nuestra esfera evolutiva esta descrita en la alusión astrológica oculta de la Biblia.

El estudiante ahora tiene una delineación de la marcha de los sucesos que le servirá de mucho tener presente.

Jesús enseño a las multitudes valiéndose de parábolas, pero explicó los misterios del Reino de Dios a Sus discípulos. Sari Pablo daba también carne espiritual a los fuertes, pero la leche de la doctrina a las multitudes, porque entonces, como siempre, ha habido un lado esotérico y otro exotérico en todas las religiones. Tomando a Tauro, el signo del Toro, para simbolizar la adoración de este animal como fue practicada en Egipto, Persia y otras naciones de aquel tiempo, veremos que su signo opuesto, Escorpio, simboliza la doctrina esotérica dcl sacerdocio, que era el guardián de los misterios antiguos de los atlantes.

En relación con esto notaremos primeramente que el signo Escorpio está representado en los dibujos del Zodiaco por un escorpión o serpiente, y conviene dejar bien impreso en la mente de nuestros estudiantes que el escorpión tiene su aguijón en la cola, mientras que la serpiente tiene el veneno en los dientes Esto es muy importante como enseguida observaremos.

Buscando la palabra "serpiente" en la Biblia veremos que hay acerca de ella siete palabras que han sido traducidas de este modo, pero una de ellas que toma del Egipto su significación: es Naja. Esta palabra se encuentra en las tablillas antiguas de los templos famosos del antiguo Egipto, donde Osiris el dios solar, está ensalzado como elevándose de la profundidad primordial. Entonces fue cuando se coronó con toda su gloria a Naja (Uraeus), un emblema de sabiduría cósmica. El Uraeus era una parte del cuerpo de la serpiente con la cabeza dibujada como saliendo de un punto de la frente, precisamente encima de la nariz, donde el humano espíritu tiene su asiento, y Cristo, por lo tanto, se refiere a los iniciados serpentinos antiguos cuando dijo: "Sed sabios como las serpientes".

En el Egipto de la antigüedad el rey llevaba una corona adornada con una doble serpiente, Uraeus o Naja, que parecía que salía de la frente cuando la corona estaba colocada sobre su cabeza. Esto es para simbolizar el hecho de que él ejercía el doble oficio de rey y sacerdote por la Virtud de su sublime sabiduría. En la India también los guardadores de las enseñanzas de los Misterios eran llamados "nagas" o serpientes. En los "Eddas'' de Islandia, los Vedas del Norte, Siegfried, el investigador sincero degolló a la serpiente, probé de su sangre y entonces se convirtió en sabio. No es necesario, para completar el hecho indicado más arriba, que vayamos fuera de nuestra propia religión para buscar una prueba de que la serpiente es el símbolo de la sabiduría, porque Cristo mismo dijo: "Sed sabios como las serpientes". La serpiente no es por cierto suficientemente sagaz para justificar un significado literal dc este dicho, pero cuando comprendemos que el fuego creador se eleva hacia arriba por medio del cordón espiral serpentino y que hace vibrar el cuerpo pituitario y la glándula pineal, conectando el ego con el mundo invisible mediante el desarrollo de un sentido oculto, entonces la alusión se nos hará perfectamente clara.

Hay, no obstante, una fase inferior en el desarrollo espiritual simbolizado en los tiempos antiguos mediante la colocación de Uraeus o la serpiente en el ombligo para mostrar que las facultades mediumnímicas se han desarrollado en el plexo solar. La mediumnidad es una fase negativa de la vista o del oído espiritual poseída por una persona que, bajo el control de una inteligencia externa profetiza. Esta fase indeseable de videncia estuvo representada en el Zodíaco por el símbolo de Escorpio, el cual tiene su aguijón en la cola. En el iniciado serpentino el fuego cósmico creador fue empujado hacia arriba por medio dc la cabeza para servir una finalidad espiritual y en el médium la energía creadora se expresa por egoísmos y deseos sensuales a través del órgano procreador regido por Escorpio.

El punto entre las cejas del cual la serpiente de sabiduría sale, es el asiento de la vida, de aquí que todo lo que nace del vientre esta sujeto al aguijón de la muerte que está contenido en la cola del Escorpión.

Si ahora volvemos con esta información a la Biblia Veremos que muchos de los casos que contiene y que previamente estaban oscuros, se nos hacen claros. Como hemos dicho, la palabra egipcia rara este Uraeus o serpiente, es Naja, y la han tomado prestada de los israelitas, quienes expresaron la facultad negativa de la mediumnidad añadiendo el sufijo final femenino "oth" que nos da Naioth; mientras que a aquellos capaces de funcionar conscientemente en los mundos espirituales se les dio el final positivo plural masculino "im" y, por lo tanto, fueron llamados Naim. Si leemos el capítulo XIX de la primera epístola de Samuel con este conocimiento, veremos en seguida que el incidente narrado en él era de naturaleza mediumnímica.

David empezó a temer a Saúl y fue con Samuel a "Naioth". Este se supuso por los traductores de la Biblia que era un lugar, o bien el nombre de una aldea. Pero si ocurrió de este modo fue porque las gentes que vivían en tal lugar eran "Naioth" o médiums. Se les llama profetas en este capítulo y es muy significativo que tan pronto como cualquiera penetraba en su campo empezaba a profetizar o á hablar bajo control. Aun Saúl, que fue a aquel sitio, ansioso de encontrar a David para poderle matar, fue controlado por los espíritus y empezó a profetizar de tal manera que fue el divertimiento de todos los presentes.

En el Nuevo Testamento se nos dice que Cristo fue a la ciudad de Naim y allí resucité al hijo de una viuda. En el Testamento latino esta ciudad no se llama Naim sino Nain, y es muy significativo que los tres: Naim, Naioth y Endor, donde los videntes que asistieron a Saúl se supone que vivieron, están en la misma localidad o en el monte Tabor.

Cada francmasón conoce que los hermanos de aquella hermandad se llaman "Hijos de la Viuda" y se dice en la Biblia que Hiram Abiff, el artífice constructor del templo de Salomón, fue el hijo de una viuda, un artífice potente y sagaz. Nosotros no podemos en este articulo repetir la leyenda Masónica en la cual se nos da la razón de por qué es esto así. Esto se ha explicado debidamente en nuestro libro titulado "La Masonería y el Catolicismo'' y también en los otros libros de la filosofía Rosacruz. Pero baste decir que en la historia de la Biblia a la cual se ha hecho referencia, nosotros tenemos uno de los Naim, un hijo de la Viuda o un iniciado de la antigua escuela serpentina, porque los sacerdotes de Egipto fueron "phree messen" o hijos de la luz. Cada uno de ellos tenía dentro la antigua sabiduría serpentina.

Pero una religión nueva se había manifestado y fue necesario elevar a los antiguos iniciados para que comprendiesen los Misterios de la Edad Futura. Por lo tanto el Cristo, el León de Judá, el Señor del Reino nuevo, fue al hijo de la viuda de Naim y le resucité con un zarpazo de la poderosa garra del León. Nosotros podemos aquí recalcar que el primer iniciado en este nuevo sistema fue Hiram Abiff, el superior iniciado del sistema antiguo, quien por esta nueva iniciación dada a él por Cristo, se convirtió en un cristiano y se comprometió a llevar la Rosa y la Cruz, los cuales fueron los símbolos de la nueva enseñanza de Misterios del mundo occidental y entonces se le dio el nombre de "Cristián Rosenkreutz''.

Así, pues, desde el momento en que el Sol entró en el sigilo de Aries por presesión, se consideró como un crimen por el pueblo elegido la adoración del "toro" exotéricamente o de tener contacto con la sabiduría de la serpiente exotérica. Y por una razón semejante es idolatría cuando los pueblos del Oeste se convierten a religiones orientales, tales corno el Hinduismo, Budismo y enseñanzas semejantes, porque en las épocas arias solamente las religiones arias, las religiones del Cordero, tienen el efecto debido sobre la evolución humana. Todos los sistemas anteriores han tenido un efecto deprimente para el pueblo occidental, y con el tiempo, aquellos que ahora viven en el Este, los orientales, se verán obligados a abrazar esta religión o de lo contrario quedaría retrasados en la evolución.

LA ÉPOCA ARIA ARIES - LIBRA 

La Edad Aria puede ser dividida en tres eras, pero todas sirven a la religión del Cordero. La primera división abarca el tiempo en que el Sol por presesión cruzó el signo Aries, el Cordero, Jesús. Nació cuando el equinoccio de primavera estaba apareciendo en los siete grados de Aries, así que los otros veintitrés grados que están en la otra parte pertenecen al período del Viejo Testamento, cuando el pueblo elegido estaba en cautividad y perdido en los desiertos del mundo y la nueva religión no había encontrado aún su lugar. Entonces vino Cristo e inauguré esta nueva enseñanza definitivamente. Él vino, no para destruir las viejas profecías y la ley, sino para darnos a todos alguna cosa superior para cuando aquéllas se hubieran completado. El signo opuesto de Aries es Libra (la balanza de la justicia) y, por lo tanto, se nos dice en la nueva religión que vendrá un día del juicio (~~'.) cuando Cristo volverá a aparecer para juzgar a cada hombre según los actos realizados en la vida física-

EDAD DE PISCIS
PISCIS - VIRGO 


Cristo fue el gran Pastor ( ) pero llamo a sus discípulos "pescadores de hombres", porque el Sol por presesión estaba entonces abandonando el signo de Aries, el Cordero, y entraba en Piscis, el signo de los peces- Por lo tanto se estaba abriendo una nueva fase de la religión Aria. La mitra de los obispos tiene también la forma de una cabeza de pescado.

En el Nuevo Testamento no se hace mención del Toro o del Cordero, pero en cambio se hacen muchas referencias a los peces. Encontramos también la virgen celestial ( ) muy preeminente y la espiga de trigo de Virgo, es el pan de la vida, que debe ser ganada por medio de una pureza inmaculada. De este modo Cristo alimentó a la multitud con peces (Piscis) y pan (Virgo).En la época de Virgo, la nueva religión del Cordero, Aries, no hubiera podido sostenerse. Moisés, el primitivo caudillo, no hubiera podido llevar al pueblo elegido a la "tierra prometida". Esto quedó reservado para Josué el hijo de Nun. Josué es la palabra hebraica de "Jesús" y la palabra también hebraica "Nun" significa pez (Piscis). De este modo se profetizó que la religión del Cordero ( ) alcanzaría su preeminencia durante el pasaje por presesión del Sol a través del signo Piscis (los peces)

Esta profecía ha sido totalmente cumplida, pues durante los 2.000 años que han transcurrido desde el nacimiento de Jesús, la religión del Occidente ha sido enseñada por un sacerdocio célibe, adorada en una virgen inmaculada simbolizada por el signo celestial de Virgo, el cual es el opuesto de Piscis. Este mismo sacerdocio también ha disfrutado del alimento de peces y ha tenido prohibido el uso de la carne () en días determinados. Cuando los hijos de Israel abandonaron las ollas de carne de Egipto, donde el Toro ( ) fue degollado, lo abandonaron por la sangre del Cordero ( ). Pero en la dispensación de Piscis no se implica derramamiento alguno de sangre, y el comer carne se condena como un pecado en momentos determinados, porque al hombre se le enseña ahora a dominar los embates y la lujuria de la carne. Este ideal fue concebido bajo la dispensación Aria, cuando el pueblo elegido estaba todavía en el desierto, pero sin éxito, pues ellos no hubieran recibido el maná del cielo. Ahora, sin embargo, el hombre está muy dominado por la práctica canibalesca y en los 700 años que todavía faltan para que la Época Acuaria se manifieste definitivamente, nosotros y probablemente todos, habremos hecho grandes esfuerzos para dominar el deseo de la carne, porque Virgo, la inmaculada virgen celestial, y las espigas de trigo contenidas en tal signo, nos señalan ambos ideales tan provechosos para el desarrollo del alma en el tiempo actual. Júpiter, el planeta de la benevolencia y de la filantropía, que rige Piscis, ha sido un factor preeminente en la promoción del altruismo en los pasados 2.000 años.

EDAD ACUARIA
ACUARIO - LEO 

Se ha dicho a menudo, y por cierto con razón, que el muchacho es el padre del hombre y sobre el mismo principio nosotros podemos decir que el Hijo del Hombre es el Superhombre. Por lo tanto, cuando el Sol por presesión entre en el signo celestial de Acuario, el Aguador, vendrá una nueva fase de la religión del Cordero exotéricamente y el ideal que debemos perseguir está indicado en el signo opuesto, Leo.

La Luna, que es la moradora del regente autocrático de la raza y el dador de la ley, Jehová, está, exaltada en Tauro, el signo del Toro, y todas las religiones de raza, aun la fase mesiánica de la religión Aria del Cordero, pidieron una víctima propiciatoria para cada trasgresión de la ley. Pero el Sol está exaltado en Aries y cuando el gran espíritu solar, Cristo, vino como un Gran Sacerdote de la Religión Aria, abrogó el sacrificio de otros al ofrecerse él a sí mismo como un sacrificio perpetuo por el pecado.

Observando el ideal maternal de Virgo durante la Edad de Piscis y siguiendo el ejemplo de Cristo como un servicio de sacrificios, la inmaculada concepción se convierte en una experiencia real para cada uno de nosotros y Cristo, cl Hijo del Hombre (Acuario) nace internamente. De este modo, gradualmente la fase tercera de la religión Aria se manifestará y un nuevo ideal se hallará en el León de Judá (Leo). Valor y convicción, fortaleza de carácter y virtudes semejantes harán del hombre realmente el Rey de la Creación, digno de la confianza y del afecto de los órdenes inferiores de la vida, así como del amor de las Jerarquías divinas que están sobre él.



De este modo, el mensaje místico de la evolución del hombre está marcado en caracteres de fuego sobre el campo celestial donde el que quiera puede leerlo. Y cuando nosotros estudiemos el propósito revelado de Dios, aprenderemos en cambio a conformarnos inteligentemente con tales designios y de este modo apresurando el día de la emancipación de nuestro opresor ambiente actual para ser perfectamente libres como espíritus, elevándonos por encima de la ley del pecado y de la muerte, por medio de Cristo, el Señor del Amor y de la Vida.

A nosotros toca descifrar este mensaje y resolver el misterio del Universo.


fin

 

 
Extraido del software RFINTERP v1.00 de LA FRATERNIDAD ROSACRUZ
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